Una avioneta Cessna 208B Grand Caravan de la empresa Aerodiana se estrelló el sábado 1 de agosto en el sector de Pueblo Viejo, distrito de Vista Alegre, provincia de Nasca (Ica). El siniestro aéreo dejó un saldo fatal de trece personas: once turistas extranjeros y dos tripulantes peruanos. La aeronave, con matrícula OB-2001, impactó violentamente contra una zona agrícola situada a aproximadamente 1,5 kilómetros de la carretera Panamericana Sur, provocando su destrucción total por el fuego.
Identificación oficial de las víctimas
Fuentes del Ministerio Público confirmaron que los once pasajeros fallecidos son ciudadanos extranjeros. De acuerdo con el manifiesto de pasajeros y el plan de vuelo verificados en la sede de Aerodiana, las nacionalidades identificadas incluyen siete italianos (Elena Sala, Matteo Gianturco, Lorenzo Angelucci, Massimo Angelucci, Cristina Maria Bianco, Paolo Gianturco y Pietro Gianturco), dos alemanes (Hofmann Andreas y Hofmann Gertrud Maria) y dos españoles (Alfredo Aviles Muñoyerro y Ana Isabel Sanchez Muñoz). Los otros dos fallecidos son el piloto Américo Alejandro Salazar Cuellar y la copiloto Irenka Del Carpio Guanilo, ambos de nacionalidad peruana.
Cronología del incidente
La aeronave despegó desde el aeropuerto de Pisco a las 12:10 p.m. con destino al sobrevuelo turístico de las Líneas de Nasca. A la 1:01 p.m., la tripulación declaró una emergencia por radio; sin embargo, la comunicación se perdió minutos después. La ubicación del siniestro fue confirmada mediante inspección visual desde otra aeronave que detectó una columna de hume a unos ocho kilómetros del aeródromo de Nasca.
Diligencias y protocolos oficiales
El fiscal Hugo Uniña, del segundo despacho de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Nasca, lideró las diligencias urgentes en el lugar. Quince peritos de criminalística recolectaron evidencias mientras se levantaban los trece cuerpos para su traslado a la morgue de Ica bajo resguardo policial. La presidenta Keiko Fujimori anunció que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) activó protocolos mediante la Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación, evaluando además una posible suspensión temporal del aeropuerto de Pisco hasta concluir las investigaciones.