En Chiclayo, la actividad de los pilotos de paratrike ha cobrado un nuevo sentido. Más allá del turismo o el deporte extremo, esta aeronave ligera se ha convertido en una herramienta clave para sobrevolar el balneario local y observar desde las alturas el amplio espacio donde se tiene previsto congregarse a cientos de personas.
Según reportes locales, la perspectiva aérea permite verificar las condiciones del terreno y la logística necesaria para el evento. La misión específica es monitorear los preparativos para la misa del papa León XIV, asegurando que la infraestructura y el espacio sean adecuados para recibir a la multitud esperada, como contamos en Chiclayo: Pimentel es sede probable para misa del Papa León XIV.
Esta práctica de vigilancia desde el aire refleja el interés creciente en la región norte por los detalles organizativos del próximo encuentro religioso. Los pilotos, al realizar estos vuelos sobre la costa, contribuyen indirectamente a dar visibilidad a los avances en la preparación del sitio.