El Gobierno de Chile declaró oficialmente el Estado de Catástrofe en la Región de Coquimbo y la provincia de Huasco, en Atacama. Esta medida administrativa se adoptó tras un sistema frontal que comenzó a actuar el 15 de julio, generando lluvias intensas y ráfagas de viento superiores a los 100 km/h. El balance preliminar reportado por las autoridades indica que el fenómeno dejó como resultado 10 fallecidos, 17 heridos y cuatro personas desaparecidas. La medida permitirá reforzar la respuesta de emergencia ante las inundaciones, cortes de rutas y daños registrados en las zonas afectadas.
Impacto en Coquimbo y Atacama
Las regiones de Coquimbo y Huasco concentran los principales efectos del temporal. Las autoridades reportaron desbordes de ríos, deslizamientos de tierra y la afectación directa de viviendas. El sistema fue identificado como un río atmosférico de categoría 5, provocando daños en sectores donde este tipo de precipitaciones no son habituales. Se estima que al menos 100.000 personas quedaron aisladas debido a las interrupciones en caminos y puentes.
Daños materiales y respuesta estatal
Sobre el impacto material, se registró que más de 150.000 usuarios permanecen sin electricidad. El balance preliminar señala que unas 2.200 personas resultaron damnificadas y más de 1.100 viviendas sufrieron daños graves o quedaron destruidas. Equipos de emergencia trabajan en la recuperación de la conectividad, mientras se instalan albergues temporales para las familias desplazadas.
Medidas restrictivas
El Estado de Catástrofe tiene una duración inicial de hasta 90 días según lo establecido por las autoridades. Esta declaración facilitará la participación de las Fuerzas Armadas en labores de apoyo, seguridad y rescate. Además, el Gobierno dispuso la suspensión de clases en ocho regiones del país y aplicó restricciones operativas en puertos debido a las condiciones climáticas.