La escena política en Trujillo ha vuelto a calentarse con las declaraciones del empresario y candidato Eduardo Cassinelli. En un giro que llama la atención de los observadores locales, Cassinelli no se limitó a presentar su propuesta, sino que dirigió duras críticas hacia cuatro de sus posibles contendientes, calificándolos explícitamente como "impresentables". Este tipo de lenguaje directo es característico de la campaña en el norte, pero las palabras elegidas por Cassinelli han puesto el foco en la calidad del debate electoral.
Según lo reportado por Diario Correo, estas afirmaciones se refieren a figuras que compiten por los mismos espacios de poder. Al utilizar un término tan contundente como "impresentables", Cassinelli está marcando una línea divisoria clara con sus rivales, sugiriendo que carecen de la idoneidad o el perfil necesario para ocupar cargos de representación. En la costa peruana, donde la competencia política suele ser intensa y personalista, este tipo de ataques directos buscan deslegitimar a la oposición antes incluso de que se consoliden las alianzas.
La reacción ante estas declaraciones en Trujillo es inmediata, ya que el electorado costeño valora la claridad pero también la sustancia. La pregunta que queda en el aire es si estos ataques verbales tendrán un impacto real en las encuestas o si los cuatro candidatos mencionados lograrán responder con propuestas concretas para recuperar el terreno perdido. Por ahora, la palabra de Cassinelli ha definido el tono de la contienda: dura y sin rodeos, como contamos en Propuesta del candidato aprista para combatir la inseguridad en Trujillo.
Este episodio se suma a la agenda política del norte, donde la seguridad ciudadana y la economía agroindustrial siguen siendo los temas prioritarios, pero la imagen pública de los candidatos también juega un rol crucial. La forma en que Cassinelli maneja su discurso podría definir su percepción entre los votantes trujillanos, quienes están acostumbrados a una política directa y sin filtros.