El servicio de transporte FlixBus ha comenzado sus operaciones en el Perú, consolidando una nueva ruta que conecta la capital con las principales ciudades del norte, específicamente Chimbote y Trujillo. Esta incursión en el mercado peruano busca ofrecer una alternativa de movilidad interprovincial, sin embargo, su llegada no ha pasado desapercibida para los actores tradicionales del sector.
De acuerdo con lo reportado por la publicación Gestión, los gremios de transportistas han cuestionado abiertamente el modelo de operación de esta empresa internacional. La llegada de un nuevo competidor en corredores clave como la vía Lima-Chimbote-Trujillo ha generado reacciones inmediatas por parte de las organizaciones que representan a los transportistas locales, quienes ven afectada su dinámica de negocio, tema que ya cubrimos en MG consolida su presencia comercial en el norte con aperturas en Piura, Trujillo.
La presencia de FlixBus en ciudades del norte peruano, incluyendo Trujillo y Chimbote, marca un punto de inflexión en la oferta de pasajes interprovinciales. Mientras la empresa extranjera busca posicionarse con su modelo de gestión, los gremios locales mantienen una postura crítica respecto a las condiciones bajo las cuales se está implementando este servicio en el territorio nacional.