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IGP monitorea cuatro quebradas críticas de la Cordillera Blanca para prevenir aluviones
El Ministerio del Ambiente entregó tecnología al Gobierno Regional de Áncash para vigilar las quebradas Llaca-Casca, Llullán, Mancos y Llanganuco ante el riesgo de huaicos.
La población asentada al pie de la Cordillera Blanca cuenta ahora con una herramienta tecnológica más robusta para fortalecer su prevención frente a los peligrosos aluviones. El Ministerio del Ambiente (Minam), a través del Instituto Geofísico del Perú (IGP), ha entregado formalmente al Gobierno Regional de Áncash el Sistema de Monitoreo de Aluviones y Flujos de Detritos.
Esta nueva infraestructura tecnológica permitirá una vigilancia permanente y más precisa sobre cuatro quebradas identificadas como críticas: Llaca-Casca, Llullán, Mancos y Llanganuco. La implementación de este sistema busca anticipar eventos naturales y reducir el impacto en las comunidades ubicadas en zonas de riesgo.
La entrega de este equipamiento representa un paso significativo en la gestión de riesgos para la región áncashina, facilitando la detección temprana de flujos de detritos y mejorando la capacidad de respuesta ante fenómenos climáticos extremos que suelen afectar a la zona norte andina.