El norte peruano, cuna de una rica tradición agrícola y artesanal, gana un nuevo reconocimiento a nivel nacional. A través de la iniciativa 'Imágenes de la Tierra', 116 obras que capturan la esencia de la vida rural han sido oficialmente ingresadas al Registro Peruano de Memoria del Mundo. Este hito no solo visibiliza el patrimonio visual de las comunidades campesinas, sino que también consolida la identidad cultural de regiones como La Libertad, Piura y Lambayeque.
Estas obras, que abarcan desde la siembra en los valles costeños hasta las técnicas ancestrales de producción, sirven como un archivo vivo de la memoria colectiva. Para el norte peruano, este registro es fundamental, pues documenta y protege las prácticas agroindustriales y sociales que han definido el desarrollo económico y social de la zona durante generaciones, como contamos en JNE impulsa 25 debates regionales en el Norte para garantizar un voto informado.
La inclusión de estas piezas en el registro nacional representa un paso clave para la preservación del legado rural. Al oficializar su importancia, se garantiza que las nuevas generaciones tengan acceso a este acervo visual, asegurando que las historias y saberes del campo no se pierdan con el tiempo.