El oleaje anómalo azotó la costa lambayecana, generando un impacto significativo en la infraestructura de Puerto Eten. Según reporta El Comercio Perú, la fuerza del mar fue tal que logró destruir los maderos que conforman el muelle principal del puerto, una estructura vital para las operaciones locales.
Este daño estructural no solo representa un perjuicio físico a las instalaciones portuarias, sino que tiene consecuencias directas en la actividad económica de la zona. La destrucción de parte del muelle ha obligado a restringir las actividades pesqueras, limitando el acceso y la operatividad de los barcos que dependen de esta infraestructura para sus labores diarias, según informamos en Autoridades de Lambayeque aprueban medidas ante lluvias del Fenómeno El Niño.
La situación en Puerto Eten pone de manifiesto la vulnerabilidad de las costas norteñas ante fenómenos marítimos extremos. Para la comunidad pesquera local, estos eventos no solo implican costos de reparación, sino también una interrupción en los medios de vida y la cadena de suministro que depende del puerto.