Las imágenes registradas durante los recientes sismos en Venezuela, donde se observó a personas descender apresuradamente por las escaleras de edificios altos, han reabierto un debate técnico crucial para la población peruana. La pregunta central no es solo instintiva, sino que responde a protocolos de ingeniería sísmica y gestión de riesgos: ante un terremoto de gran magnitud en una edificación vertical, ¿es más seguro evacuar o refugiarse? La evidencia técnica indica que el comportamiento humano bajo estrés puede contradecir las normas de seguridad estructural.
La trampa del pánico en escaleras
Durante un sismo fuerte, la estructura de un edificio se mueve. Intentar descender por las escaleras mientras los cimientos oscilan presenta riesgos críticos documentados por organismos internacionales de protección civil. Las escaleras son elementos estructurales que pueden sufrir daños o colapsos parciales debido a la torsión del edificio. Además, el hacinamiento en estos espacios durante una evacuación apresurada genera caídas y bloqueos, impidiendo la salida posterior cuando las sacudidas cesan.
La regla según altura: Estancias vs. Evacuación
Los protocolos de seguridad sísmica establecen distinciones claras basadas en la altitud del inmueble:
- Bajas y medianas alturas (hasta 3-4 pisos): Se recomienda evacuar rápidamente hacia áreas abiertas, siempre que el camino sea despejado.
- Apartamentos altos (>5 pisos): La regla general es NO bajar las escaleras durante la sacudida. El tiempo de caída libre y los daños estructurales hacen que descender sea más peligroso que permanecer en el lugar.
En edificios de gran altura, se debe aplicar la técnica "Agacharse, Cubrirse y Sostenerse" (Drop, Cover and Hold On) dentro del apartamento. Se busca protegerse bajo mesas resistentes o contra muros interiores sin ventanas, lejos de estanterías y vidrios, tal como señaló Agencia Andina.
Protocolo oficial en Perú
En el contexto peruano, la Dirección Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (DGRRD) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a través de SINANCDIS, enfatiza que los edificios modernos deben cumplir normativas sísmicas estrictas. La evacuación debe realizarse únicamente después de que las sacudidas hayan cesado por completo.
La clave para la supervivencia en rascacielos peruanos no es la velocidad inicial de descenso, sino el conocimiento previo del plan de emergencia y la ubicación de los puntos seguros dentro de cada unidad habitacional. La verificación técnica descarta la idea intuitiva de correr hacia las escaleras durante un sismo mayor.