El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y las autoridades japonesas confirmaron un terremoto de magnitud 7,1 que sacudió la prefectura de Kumamoto en la isla de Kyushu el martes a las 16:27 hora local. Este movimiento telúrico ha provocado colapso parcial de edificios, cortes masivos de energía e incendios en diversas localidades del sur del país japonés.
Balance oficial de víctimas y heridos
Según los datos proporcionados por la agencia Kyodo News y la cadena pública NHK, el recuento provisional de fallecidos asciende a tres personas. Dos mujeres perdieron la vida en el colapso del centro comercial Aeon Mall en Kashima, mientras que una tercera persona falleció tras el derrumbe de su vivienda en Yatsushiro.
El saldo de heridos supera los 100 casos reportados. Muchos de estos afectados presentan fracturas y quemaduras graves siendo atendidos en centros hospitalarios como Saiseikai Kumamoto, institución que informó encontrarse a su máxima capacidad operativa durante la emergencia inicial, así lo reportó Bitácora Nacional.
Derrumbes estructurales y explosiones
La situación crítica se concentra en el centro comercial Aeon Mall de Kashima. Reportes de emergencias indican entre 20 y 30 empleados no contactados tras una potente explosión que colapsó la segunda planta del recinto, atribuida a una fuga de gas según investigaciones preliminares citadas por TV Asahi.
En Yatsushiro, el derrumbe de una chimenea en la fábrica Nippon Paper Industries afectó gravemente las instalaciones. Dos personas fueron halladas con paro cardiorrespiratorio y otras nueve continúan desaparecidas entre los escombros según NHK, información confirmada por Correo.
Réplicas y evacuaciones masivas
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) advirtió riesgo elevado de réplicas e deslizamientos durante al menos una semana. Se han contabilizado más de 60 réplicas, incluyendo una de magnitud 6,1 minutos después del sismo principal.
Aproximadamente 300,000 personas recibieron instrucciones de evacuación hacia refugios temporales en escuelas y bibliotecas. El gobierno nacional envió 3,600 efectivos militares y 20 aeronaves para evaluar daños desde el aire y acelerar las tareas de socorro.