La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este jueves que el balance oficial de víctimas mortales tras los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio asciende a 2595 fallecidos y 12.400 heridos. Durante una conferencia de prensa con corresponsales internacionales, la funcionaria encabezada por su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y Diosdado Cabello, ministro del Interior, desestimó las denuncias sobre lentitud en el auxilio como parte de una campaña de desinformación. La comparecencia se centró en actualizar los datos oficiales, justificar la militarización de zonas afectadas y anunciar negociaciones con organismos financieros internacionales para la reconstrucción.
Balance oficial y respuesta ante críticas
Rodríguez defendió la actuación del Estado venezolano frente a testimonios recogidos por medios extranjeros que reportaron abandono en las primeras 72 horas. La funcionaria atribuyó la percepción de retraso a la complejidad del terreno, señalando que vías en zonas remotas quedaron obstruidas, dificultando el acceso incluso para vehículos motorizados. Ante cuestionamientos sobre la presencia militar con armas en lugar de herramientas de rescate, Rodríguez afirmó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ha sido fundamental en el rescate y establecimiento de hospitales de campaña.
La presidenta encargada calificó de "miserables" las críticas por los retrasos reportados. Sostuvo que las denuncias responden a matrices elaboradas para generar caos, especialmente en La Guaira, la región más impactada. Justificó la restricción de acceso mediante protocolos de emergencia contemplados en la legislación venezolana para evitar el colapso de las labores de búsqueda por la afluencia desordenada.
Infraestructura y gestión de cadáveres
Sobre la fragilidad edilicia, Rodríguez indicó que el 80% de los edificios colapsados pertenecían a desarrollos privados en zonas vacacionales como Caraballeda y Playa Grande. Respecto al sistema de identificación de restos, la funcionaria negó categóricamente el uso de fosas comunes. Afirmó que se siguen protocolos de huella dactilar, fotografía y dictamen forense para garantizar expedientes familiares.
La cifra oficial contrasta con estimaciones internacionales; mientras el Gobierno reporta poco más de 2500 muertes, la ONU ha enviado cerca de 10.000 bolsas para cadáveres. Rodríguez explicó que los datos oficiales se obtienen mediante cruces con huellas dactilares y detectan casos de personas registradas inicialmente como fallecidas pero localizadas con vida.
Diálogos internacionales y estado de salud
Rodríguez anunció contactos con el Departamento de Estado de EE. UU. y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recuperar recursos destinados a la reconstrucción de 855 edificios afectados. Destacó apoyo recibido de 147 países, incluyendo líneas de crédito no reembolsables del Banco Mundial y el Banco Interamericano Americano. Al cierre, informó padecer una afección de salud sin especificar su naturaleza, afirmando que convertirá ese dolor en acción para la fase de búsqueda.