La crisis del gas natural vehicular (GNV) en Lima ha alcanzado niveles críticos tras la rotura del ducto principal de Camisea, dejando a miles de grifos sin suministro y generando colas interminables de vehículos en los pocos puntos de abastecimiento disponibles.
Según datos oficiales del Ministerio de Energía y Minas (Minem), Transportadora de Gas del Perú (TGP) reporta un avance del 48% en las labores de reparación del ducto dañado. Esta cifra representa un incremento significativo respecto al 35% registrado hace 48 horas, lo que sugiere una aceleración en los trabajos de restauración del sistema.
Impacto en el sector transporte
La interrupción del suministro ha afectado directamente a aproximadamente 280,000 vehículos que utilizan GNV en Lima Metropolitana, según estadísticas del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin). Esta cifra incluye taxis, combis y vehículos particulares que dependen del combustible alternativo.
"La situación es insostenible. Llevamos tres días haciendo colas de hasta cuatro horas para conseguir gas, y muchos compañeros han tenido que cambiar a gasolina, lo que triplica sus costos operativos", declaró representantes del gremio de taxistas.
Los datos del Minem indican que solo el 15% de los grifos de GNV en Lima mantienen suministro limitado, lo que ha generado concentraciones masivas de vehículos en estos puntos. Esta situación ha provocado congestión vehicular adicional en zonas como San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador y Callao.
Medidas gubernamentales de emergencia
El Minem ha anunciado un paquete de medidas de emergencia para mitigar el impacto de la crisis. Entre las principales acciones se encuentra la evaluación de un bono económico temporal para taxistas afectados, cuyo monto y modalidad de entrega aún no han sido especificados por las autoridades.
Adicionalmente, el ministerio ha coordinado con Osinergmin la implementación de un sistema de monitoreo en tiempo real del avance de las reparaciones. Este mecanismo busca proporcionar información actualizada cada 12 horas sobre el progreso de los trabajos y la estimación de restablecimiento del servicio.
Análisis técnico de la avería
La rotura del ducto de Camisea ocurrió en el kilómetro 226 del gasoducto principal, en la región Huancavelica. TGP ha movilizado equipos especializados y maquinaria pesada para ejecutar las reparaciones, que incluyen el reemplazo de aproximadamente 800 metros de tubería.
Los datos técnicos revelan que el ducto transporta diariamente 540 millones de pies cúbicos de gas natural, de los cuales el 35% se destina al mercado vehicular limeño. La interrupción representa una pérdida diaria estimada de 189 millones de pies cúbicos destinados al GNV.
Impacto económico sectorial
El análisis económico preliminar indica que la crisis podría generar pérdidas diarias de S/ 12 millones en el sector transporte público y privado. Esta cifra se basa en el incremento de costos operativos por el uso de combustibles alternativos y la reducción de la flota operativa.
Los grifos que mantienen suministro limitado han reportado ventas superiores al 300% de su capacidad normal, lo que ha obligado a implementar sistemas de racionamiento y límites de abastecimiento por vehículo. Estas medidas buscan garantizar el acceso equitativo al combustible disponible.
El Minem proyecta que, manteniendo el ritmo actual de reparaciones, el restablecimiento completo del suministro podría concretarse entre 7 y 10 días adicionales. Sin embargo, esta estimación está sujeta a variables climáticas y logísticas que podrían modificar los plazos establecidos.
La crisis del GNV evidencia la vulnerabilidad del sistema energético peruano ante eventos disruptivos y plantea la necesidad de evaluar mecanismos de contingencia más robustos para el sector transporte, que representa el 40% del consumo nacional de gas natural vehicular.