Los hogares piuranos y las empresas de La Libertad, Lambayeque y Piura enfrentarán un nuevo golpe a sus bolsillos este agosto. Según informó Diario Correo, los recibos de luz aumentarán 3.77%. Esta suba no es arbitraria; es el reflejo directo de la crisis energética que asfixia al norte peruano.
La falta de generación eléctrica confiable ha disparado los costos operativos. Para las agroindustrias, este incremento en la tarifa eléctrica erosiona directamente sus márgenes de ganancia y reduce su competitividad internacional.
Crisis que ya golpea el bolsillo
La situación no es teórica. Los primeros efectos se trasladan a las facturas mensuales. La escasez eléctrica obliga a comprar energía en mercados spot, donde los precios son volátiles y elevados.
Especialistas del sector advierten que este escenario pone en riesgo la sostenibilidad de pequeños productores y grandes empresas exportadoras por igual. El norte necesita una solución estructural, no parches temporales, según informamos en Alza de dengue en el norte.
Malacas subutilizada
Dato clave: La central térmica de Malacas opera solo al 15% de su capacidad instalada. Esta infraestructura estratégica podría mitigar la crisis si se aprovechara adecuadamente, pero factores técnicos y regulatorios limitan su uso.
Expertos sugieren acelerar nuevas líneas de transmisión para interconectar mejor las fuentes de generación con los centros de consumo del norte peruano.